Hay aves que no vuelan — reinan. Esta grulla coronada de dorado se posa en silencio absoluto sobre su rama, con la certeza tranquila de quien sabe exactamente quién es. Su mirada no busca nada — ya lo tiene todo. Una presencia que transforma el espacio donde habita.
Acrílico sobre Papel. Tamaño 70 × 50 cms
Hay aves que no vuelan — reinan. Esta grulla coronada de dorado se posa en silencio absoluto sobre su rama, con la certeza tranquila de quien sabe exactamente quién es. Su mirada no busca nada — ya lo tiene todo. Una presencia que transforma el espacio donde habita.
Acrílico sobre Papel. Tamaño 70 × 50 cms